domingo, 7 de enero de 2018

Argentina en peligro de muerte.



                                                                           


Los hermanos argentinos han de tomar clara conciencia de que el Reino Unido es el enemigo, pero no lo es tanto por su intención de recuperar su ya perdida realidad imperial cuanto por su estrecha alianza con el Estado de Israel, una alianza que es consecuencia de la secular dependencia que la pérfida Albión ha tenido y continúa teniendo de la masonería y del sionismo.

 Siendo que en este momento histórico los intereses sionistas coinciden plenamente con las ambiciones territoriales derivadas del anquilosado sentimiento imperial británico que se ha acentuado al verse libres los piratas británicos de la legislación de la Unión Europea debido al Brexit, las acciones de los hijos de la Gran Bretaña adquieren una mayor gravedad dado que ponen en serio peligro la unidad territorial y la existencia misma de la hermana república de Argentina.

Ante esta circunstancia nuestros pueblos y sus dirigentes deben ser conscientes de cuales son los frentes por los que son atacados y de cuáles son las estrategias que el enemigo anglo-sionista utiliza, porque sólo conociéndolo y fomentando en el pueblo una voluntad de lucha basada en una conciencia nacional el peligro anglo-sionista podrá ser erradicado.   


Para conocer cuales son los frentes en los en los que actúan las fuerzas enemigas es preciso considerar sus objetivos, para ello hay que hacer un poco de historia a la par que considerar los intereses geoestratégicos que en la actualidad están en juego.

Lo primero es ver que el Estado de Israel tiene grandes problemas de supervivencia y de continuidad por la fortaleza que naciones como Irán, países árabes o el movimiento Hezbollá están tomando fuerza  y que tienen entre sus objetivos fundamentales la recuperación de los territorios que los sionistas han robado al pueblo palestino.

Tras ello podremos considerar las estrategias que en la actualidad utilizan para lograr su objetivo de conseguir un territorio en el que emplazar su Estado.


Para comprender la situación hemos de retroceder hasta el siglo XIX, al momento en el que el gobierno británico, como sabemos sometido a la masonería y al sionismo, dudaba entre instalar el Estado judío en Palestina o Argentina.

 En 1896 Theodor Herzl, el creador del sionismo internacional, escribió en su libro “El Estado judío”, en un capítulo de este titulado ¿Palestina o Argentina?  cosas como: “Debemos elegir, Palestina o Argentina. La república argentina es, por naturaleza, uno de los países más ricos de la Tierra, con un inmenso territorio, población escasa y clima moderado, La República Argentina tendría el mayor interés de cedernos parte de su territorio…”  Esa parte del territorio argentino, y chileno, al que Herzl hace referencia es la Patagonia.
                                                            


Ya en el siglo XX, tras el derrocamiento del general D. Juan Domingo Perón, se extendió entre las fuerzas armadas y en amplias capas de la población argentina una corriente antisemita que claramente tenía su origen en la declarada intención sionista de atacar la integridad de su territorio.

En la década de los 70 grupos nacionalistas tildados de extrema derecha difundieron la existencia del denominado “Plan Andinia”, que pretendería la implantación de un Estado judío en el territorio patagónico, tanto argentino como chileno.

Pero una vez que se produjo en 1982 la guerra de las Malvinas la atención de la parte de la población argentina que era consciente del peligro que corría la Patagonía pareció disiparse al centrarse exclusivamente en el problema, importante sin duda, de la ocupación británica de las argentinas Islas Malvinas.

Respecto a este tema el problema radica en que el conflicto de las Malvinas no fue sino una bandera falsa que sibilinamente desarrolló la pérfida Albión provocando a Argentina con el fin de mantener un control sobre el Atlántico sur, hacerse con una parte del territorio del continente antártico y presentar a la Argentina como una potencia agresiva, lo que justificaría un ataque posterior.

 Pero otro de los fines de la provocación británica era mantener un emplazamiento militar que permitiese un acceso a la zona de la Patagonia a la par que mediante la victoria acabar con la conciencia de defensa nacional.

De este modo el tema de la Patagonia ha dejado de ser una cuestión peligrosa y un elemento de atención por parte de la población y las autoridades argentinas y chilenas, pues el denominado Plan Andinia es visto ahora como un cuento fruto de la extrema derecha y de los antisionistas.


Llegados a este punto los sionistas, tanto israelíes como británico, pueden desplegar sin temor a respuesta alguna todas las estrategias necesarias para hacerse con esa parte del territorio argentino.


La estrategia sionista, que funciona en conjunción con la acción británica, se plasma en los siguientes puntos:

1.- La “invasión” que cada año llevan a cabo entre 8 y 10.000 militares israelíes de la Patagonia bajo la excusa de descansar un año tras haber servido durante dos en las Unidades de Defensa de Israel, es decir después de haber estado dos años reprimiendo a la población palestina, niños incluidos, y ocupando los territorios ilegalmente robados al pueblo palestino, algo muy similar a lo que Herlz señaló en su libro fundacional del sionismo y que los actuales sionistas tanto anhelan.

                                                               


Estos jóvenes militares, supuestamente recién licenciados, tras esa imagen de turistas benefactores que recorren la Patagonia congeniando con sus gentes y colaborando con las comunidades de la zona a través de esa filantrópica O.N.G. llamada “mochileros sin fronteras”, llevando a cabo fundamentalmente dos actividades para nada filantrópicas, una es la de realizar un meticuloso mapeo de la zona explorando los mejores lugares para levantar con posterioridad colonias, otra es confraternizar con la población de manera que se acostumbren a su presencia e incluso les lleguen a echar de menos puesto que las carencias sociales, escolares que cubren no son llevadas a cabo con eficacia por el Estado argentino. En dos palabras, preparan una más que posible toma del territorio en no demasiados años.

                                                                   



2.-  La segunda actuación que llevan a cabo para desarrollar la estrategia de conquista pasa por la compra de grandes extensiones del territorio de la Patagonia por parte de multimillonarios sionistas, de nacionalidad británica y/o norteamericana, excusándose siempre en la preservación del medio ambiente y en la salvaguarda de la fauna y flora de la región.

Otra finalidad que aducen para la compra es dedicar el territorio a una explotación turística salvaguardando siempre la vida silvestre.  Ahora bien, los hechos nos muestran que las actuaciones llevadas a cabo no se ciñen a los fines que en principio habían sido apuntados, todo esto sólo puede ser bien interpretado si partimos del interés sionista por Argentina en general y por el territorio de la Patagonia muy en particular.


Hay acontecimientos que llaman poderosamente la atención y que ponen sobre aviso de la realidad de las cosas, son cuestiones como la edificación en esas tierras de más de cien mil alojamientos vacíos, o la construcción en los inmensos territorios adquiridos por el multimillonario británico Joe Lewis  de una pista de aterrizaje en Sierra Grande de más de dos kilómetros, pista que no es controlada por nadie y que por sus dimensiones permitiría el aterrizaje de aviones militares de gran tamaño dedicados al transporte de tropas y material bélico. Pero por si todos estos datos resultan insuficientes y ven en estas conclusiones algo meramente conspiranoico hay que añadir que resulta imposible verificar cuales son las actuaciones sobre el terreno ni las instalaciones que allí se están ubicando dado que se trata de tierras privadas y a que Eoogle Barth neutraliza las imágenes satelitales de esa zona, tal y como hace sobre sobre los terreno de las bases militares de la O.T.A.N.

                                                          



Los terrenos adquiridos por el citado multimillonario Joe Lewis tienen unas dimensiones que superan varias veces la extensión del Estado de Israel, y hay que reseñar también que tierras adquiridas por este británico llegan a rodear el Lago Escondido, impidiendo el acceso al lago a pesar de lo que ha declarado y decidido la justicia argentina.

                                                              




Pero el hermano pueblo de Chile no se libra, ni mucho menos, de la problemática que hemos venido describiendo, y no se libra dado que el sionismo también tiene puestos sus ojos sobre su zona patagónica. De hecho, tanto la compra de terrenos por parte de multimillonarios sionistas como las “visitas” de mochileros ponen de relieve como las zarpas del “pueblo elegido” buscan caer sobre Chile.

Aun así, Chile está dando pasos difícilmente comprensibles tales como el haber cedido a Israel una base militar que tiene en la zona, zona en la que han cavado túneles con la intención de facilitar la vida ante la climatología invernal.

La diferencia con la República Argentina la encontramos en una mayor conciencia del problema que se cierne sobre la zona Austral, controlando tanto a los mochileros como a las adquisiciones y construcciones que en la zona se llevan a cabo.

Ahora bien, al igual que acontece en Argentina, las autoridades civiles parecen no ser conscientes del peligro y llevan a cabo actuaciones gravemente lesivas para la nación.


3.-  En tercer lugar, los sionistas desde Gran Bretaña han desarrollado un plan para desestabilizar la zona con la que tratan de hacerse y para ello pretenden que en esos territorios se desarrolle cierta autonomía con respecto a la nación argentina y así controlarla mejor. Como muchos habrán supuesto me estoy refiriendo al fenómeno de los Mapuches, sus fantasiosas reivindicaciones y últimamente sus acciones terroristas.

                                                                


La denominada R.A.M. (Resistencia Ancestral Mapuche) con sede en Bristol, casualmente en la calle Logia, dice defender el derecho de unos aborígenes supuestamente originarios de esa zona del sur de Argentina sobre las tierras que señalan. La cuestión está en que los miembros de esas tribus desaparecieron hace ya siglos, y los autodenominados mapuches no son otra cosa que meros subversivos al servicio del anglo-sionismo que buscan la autonomía de ese territorio. Últimamente los miembros de este grupo han comenzado a realizar acciones terroristas con el resultado de muerte asesinando a miembros de las fuerzas del orden y amedrentando a la población de la zona.
                                                          



Sobre la internacionalización, que es buscada por los sionistas británicos, del tema mapuche hay que resaltar el apoyo y la publicidad que lleva a cabo la marca Benetton y el icono que la extrema izquierda hace  del indigenismo y de las reivindicaciones  de este grupo.

                                                          


Pero con ser gravísimo todo lo que hasta aquí se ha presentado resulta más grave aún que gran parte de la población argentina no sea consciente, o se mantenga al margen de este peligro. Ahora bien, la falta de actuación de los últimos gobiernos argentinos frente a las distintas acciones referidas no tiene perdón de Dios.
                             



El hermano pueblo argentino debe despertar si quiere sobrevivir al ataque de que es objeto, y para ello ha de tomar consciencia de que este existe y ha de tener bien claro que el verdadero enemigo es el sionismo, Gran Bretaña también lo es, pero lo es en tanto que mero tentáculo al servicio de este.

1 comentario:

  1. interesante; se requiere más precisión en el complejo asunto indígena, es cierto el panfletismo que genera el marxismo cultural, y la manipulación foranea, pero no hay que desconocer la historia de esos pueblos , puede caerse en un negacionismo absurdo sobre su presencia y validez de cultura originaria aun viva. los pueblos indígenas pueden ser excelentes aliados en la lucha contra el NOM

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