sábado, 25 de marzo de 2017

La Unión Europea contra Europa.



                                                                    


Para celebrar la muerte de Europa hoy se reúne en la capital de Italia un aquelarre de estómagos agradecidos sometidos al globalismo materialista.

Celebran que hace sesenta años se firmó el Tratado de Roma, se celebra el inicio de lo que ha terminado por convertirse en la Unión Europea (UE) que ha destruido la milenaria y cristiana Europa.

                                                  


En un primer momento la concepción paneuropea de Kalergi fue puesta en marcha escondida tras una mera unidad de mercado como fue la Comunidad del Acero y el Carbón (C.A.C.) para más tarde convertirse en una Unión económica como la Comunidad Económica Europea (C.E.E.), fue lo que muchos denominamos la Europa de los mercaderes, pero era sólo un paso hacia la unión política y la destrucción de las identidades nacionales.

                                                      



Pero tras esos años en los que se engañó al pueblo europeo con la imagen de que lo que se trataba de hacer era instalar en Europa una suerte de mercado para así favorecer las economías nacionales lo que realmente se hizo  fue dar el poder a las élites globalistas quitándoselo a los países nación, las élites mundialistas se quitaron las máscaras dando paso a la actual Unión. Europea (U.E.).



Se pretende engañar a los europeos diciendo que Europa y Unión Europea son una misma cosa, cuando en realidad son realidades antitéticas puesto que la primera busca acabar con la segunda. Ahora a quién se opone a la Unión Europea se dice que es antieuropeo y a los que defendemos las identidades nacionales se nos tacha de populistas, pero a pesar de toda la campaña político-mediática que de modo vergonzante se lleva a cabo una parte cada vez mayor de europeos despiertan y reaccionan contra esta globalización que busca acabar con las identidades y los Estados-nación.

                                                    




La realidad del paneuropeísmo establecido tras la invasión (militar, económica, ideológica y cultural) de Europa en 1945 ha llevado a la pérdida de la soberanía económica, monetaria, judicial, legislativa exterior y de defensa de los países europeos. Este paneuropeísmo que se organiza en torno a la Unión Europea ha buscado, y en parte ha logrado, sustituir la identidad cristiana y social de Europa por otra relativista y liberal al servicio de la organización mundialista que sirve a los intereses del sionismo internacional.



Cuando se argumenta todo esto, rápidamente se nos contesta diciendo que gracias al movimiento paneuropeo, concretado en la CEE primero y en la UE después, Europa ha vivido seis décadas en paz con un desarrollo económico y social extraordinario. A esto hay que contestar señalando que en Europa no sólo ha habido guerras como la de Yugoslavia, Ucrania la de cuarta generación que lleva a cabo el yihadismo, sino que la O.T.A.N., al servicio de Israel, ha provocado o participado en varias decenas de guerras fuera de las fronteras europeas.

                                                    



Pero sobre todo hay que recordar que la paz no es la ausencia de guerra, sino que precisa del reinado de la justicia, y la justicia ha brillado y brilla por su ausencia en las relaciones económicas dentro de la U.E. entre el eje franco-alemán y los países del sur.

En lo social que decir de unas condiciones económicas que movidas por intereses especulativos de las corporaciones financieras del norte y oeste de Europa han llevado a los países del sur a la bancarrota debido a la política de endeudamiento y los recortes que estos provocan.

                                               



La Unión Europea ha llevado a la obligatoria implantación de medidas favorables al aborto, al movimiento LGTBI y a la ideología de género. Europa ha dejado de ser ella misma puesto que ha perdido sus valores y su identidad y ha pasado a ser un esclavo al servicio de los sionistas.

                                                  



Realmente en este día  no hay  nada que celebrar, más bien todo lo contrario.

1 comentario:

  1. Todo cuanto dice es absolutamente cierto. El plan Kalergui ha ahogado nuestro continente con una desvergüenza monstruosa.

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