martes, 28 de febrero de 2017

Una revolución de color contra Trump.




                                                                              


En numerosos países son muchos los gobiernos que han sido sustituidos, los regímenes derrocados y las economías colonizadas como consecuencia de lo que se han dado en llamar revoluciones de colores, estas revoluciones se han producido, provocado habría que decir, tanto en países tanto de Europa del Este como en los países árabes.  

Lo que tienen en común todas ellas es el hecho de ser presentadas como revoluciones populares, espontaneas y pacíficas, se presentan como manifestaciones populares que se inician para solicitar mayor libertad y democracia, concretándose en la petición-exigencia de que el gobierno o régimen, tildado de dictatorial o ilegítimo, abandone el poder para cederlo a los supuestos representantes legítimos del pueblo. 

Pero todas estas adjetivaciones que supuestamente definen a las distintas revoluciones de color no pueden alejarse más de la realidad, ya que lejos de ser populares y espontaneas han sido cuidadosamente planificadas por servicios de inteligencia para movilizar a la población sirviéndose de palabras huecas, informaciones adulteradas o aprovechándose de situaciones económicas de pobreza provocadas en gran parte por poderes exógenos.

 Lejos de ser pacíficas funcionan sirviéndose de  violencia encubierta tras agitadas multitudes que toman las calles y bloquean las instituciones, o directamente se provocan altercados callejeros , guerrillas urbanas, todo perfectamente planificado, con la finalidad de desencadenar la respuesta de las fuerzas de seguridad o del ejército y así generar una violencia de la que se hará responsable al gobierno o régimen para así desprestigiarlo internacionalmente a la par que provocará una escalada de mayor violencia por parte de lapoblación, violencia que retroalimentará una mayor represión que llevará a situaciones que podrán desembocar incluso en  una guerra civil abierta.

En ese momento la actuación de la “comunidad internacional” pasará del apoyo mediático o diplomático al apoyo militar o incluso a una intervención militar abierta.


Otro punto sobre el que se incide es en la supuesta defensa de la libertad y democracia por parte de los que provocan y llevan a cabo estas revoluciones de colores.

 Nada más alejado de la realidad, en todos los casos de las denominadas revoluciones de colores los intereses en juego son de carácter político, geoestratégico, económico y sólo instrumentalmente tendrán relación con la libertad o democracia, sólo se recurre a ello cuando sea preciso un cambio de gobierno o de régimen para lograr los objetivos que persigan las potencias que desde la sombra dirijen estás “espontaneas” revoluciones.

                                                




Para que quede un poco más claro lo señalado nos referiremos a varias de estas: la revolución negra en el año 2000, que llevó al derrocamiento de Milocevic en Yugoslavia, la revolución de las rosas en Georgia del 2003, la revolución naranja en Ucrania en el 2004, aunque no sería hasta diez años después en el EuroMaidán cuando se alcanzarían los fines buscados.

El caso de Ucrania y su revolución de Maidán es un clarísimo ejemplo de la manera en que los intereses geoestratégicos y económicos son los que llevan a crear una revolución “espontanea, pacífica y democrática” para derrocar a un gobernante legítimo, en este caso Viktor Yanukovich, tras la haber suspendido la firma del tratado de libre comercio con la Unión Europea. Después de este golpe disfrazado de levantamiento popular, el Euromaidan, Poroshenko asumió el poder para acercarse económica y estratégicamente a Europa, contrariamente a la posición del depuesto Yanukovich y su proximidad a Rusia.

En el 2005 asistimos a la revolución de los tulipanes en Kirgistán, en el 2005 encontramos la revolución del cedro en Líbano.

Sin olvidar las denominadas primaveras árabes, que lo único que lograron fue desestabilizar aún más la zona del Cercano Oriente y norte de África, acabando con regímenes moderados y sustituirlos por otros más extremistas y fuera de control.

Algo que no podemos perder de vista para comprender todo esto es el derrocamiento y asesinato de Muhammad Gadafi  ,
                                                     

pues se acabó con un régimen prooccidental, moderado, que mantenía en un alto nivel de vida a su población y que tenía  perfectamente controlado un territorio fundamental para la seguridad de la frontera sur de Europa, pero para los miembros del gobierno mundial en la sombra todo esto no significaba nada, los globalistas que buscan implantar un nuevo orden mundial dirigido por la élite usurera precisan acabar con los países-nación, acabando con su soberanía para mantener el poder de la economía financiera frente a una economía productiva.

Gadafi cometió el mayor de los “pecados” al pretender levantar el patrón oro frente al patrón dólar, al pretender poner en marcha el dinar de oro como moneda para todo el intercambio comercial en el norte de África y países aledaños.

 La consecuencia fue que los servicios de inteligencia occidentales, con la ayuda inestimable del dinero y de agentes del globalismo como Soros, pusieron en marcha una revolución “espontánea que exigía libertad” con el fin de expulsar al líder libio y sustituirle por un gobierno títere que se plegase a los intereses globalistas y usureros. Como con la publicidad internacional y con las algaradas preparadas no se consiguió nada se montó una oposición  armada y apoyada por la O.T.A.N. y por los E.E.U.U. Pero el régimen libio resistió y entonces fue directamente la O.T.A.N. la que actuó bombardeando al ejercito libio y después incluso por tierra  junto a los que posteriormente asesinaron cruelmente a Gadafi.



Cuando lo que está en juego es la agenda del Nuevo Orden Mundial o cuando un dirigente simplemente pone en cuestión la organización globalista y financiera de la economía mundial, nada cuentan los intereses nacionales o el bienestar de la población. Cuando la concepción globalista unipolar del nuevo orden mundial se ve peligrar por las acciones o por las posiciones de algún líder nacional este tiene los días contados, y la experiencia nos enseña cuáles serán los pasos que se darán para acabar con semejante amenaza.



Pues bien, ahora se dan en los Estados Unidos todas las circunstancias para que la élite globalista promueva en ese país una nueva revolución de colores.
Todas estas circunstancias que tanto amenazan a la agenda mundialista se desarrollan merced a la política, tanto interna como exterior, que ha iniciado el nuevo presidente norteamericano Donald Trump.

                                                     


Las circunstancias que favorecerían una intervención globalista de este tipo serían las siguientes:

-En primer lugar, la ruptura del orden geopolítico unipolar al tomar partido por unas relaciones pacíficas e incluso de colaboración con la Rusia de Putin, esta nueva organización daría paso a una ordenación multipolar que rompería con la estrategia globalista que pasa por la organización del mundo en bloques para de este modo ir anulando soberanía a los países nación.

-En segundo lugar, estaría la orden del gobierno Trump para dejar de formar parte del Tratado Transpacífico y la intención declarada de salir también de los tratados TTIP con Europa o el NAFTA con Canadá y Méjico. La administración Trump afirma que no suscribirá tratados o acuerdos con asociaciones continentales o generales, sino que su pretensión es realizar contratos o suscribir tratados con Estados individuales. Esto, al igual que ocurre en el punto anterior, tendría efectos sumamente perniciosos para el desarrollo de la agenda globalista para la instauración del Nuevo Orden Mundial, puesto que reforzaría la soberanía de los Estados-nación frenando la conformación de entidades supranacionales.

-Un tercer elemento sería la negativa a someterse a la agenda dictada a través de los acuerdos derivados de la teoría de un cambio climático provocado por el hombre , una teoría y unos acuerdos basados en esa falacia que promueven los globalistas, la no aceptación de los acuerdos basados en el cambio climático estaría paralizando en parte la estrategia mundialista en lo que hace a frenar cierta parte del desarrollo energético, y derivado de ello económico, de parte de la humanidad.

-Otros puntos que podríamos incluir en el elemento anterior puesto que también dañan gravemente la agenda globalista para la instauración del N.O.M. sería la política contraria a las vacunas, la opuesta la ideología de género y a la política LGTBI y la que se opone al aborto. Todas estas parte fundamental de la agenda basada en una reducción radical de la población mundial.

-Nos encontramos también con que las órdenes que marcan acabar con el ISIS y el mandato a la CIA de frenar cualquier ayuda que diesen a Daesh o grupos terroristas denominados “moderados” en Siria estarían frenando la ordenación geoestratégica de Oriente Medio a la par que se opondría a los intereses de Israel y de Arabia Saudí. De hecho se estaría favoreciendo la continuidad en el poder de Bashar Al Assad, aliado de Irán y de Rusia. En lo que hace a la tan citada agenda globalista estaría de hecho apoyando la soberanía política e independencia económica de países claves en la zona como son Siria e Irán.

-Y por último señalar que ya desde antes de asumir la presidencia, pero mucho más ahora, Trump ha tenido en frente y como leal enemigo a la C.I.A., aunque para compensarlo cuenta con el apoyo de una gran parte del generalato norteamericano. Trump supo afrontar esta oposición de la Central de Inteligencia al ser esta agencia objeto de su primera visita tras acceder a la presidencia y colocar en la cúspide a una serie de generales de inteligencia afines para que controlasen la C.I.A.

Tomando en consideración que Trump y su administración resultan ser el verdadero obstáculo que actualmente encuentran los planes globalistas no podemos tener la menor duda de que la élite oscura que dirige todos estos movimientos globalizadores que trabajan para instaurar un Nuevo Orden Mundial pondrán en marcha movimientos del tipo visto en las revoluciones de colores a los que nos hemos referido al principio de esta entrada.



De hecho, todo el posicionamiento y comportamiento de la prensa, tanto norteamericana como internacional ha sido unánime en su actitud, vergonzosamente rastrera, tanto en contra de la candidatura republicana como contra la persona de Donald Trump, buscando la victoria de la candidata demócrata Hillary Clinton.

Una vez que la monolítica y zafia campaña mediática fracasó y Trump alcanzó la presidencia  entró en funcionamiento el segundo paso que fue el de las manifestaciones multitudinarias tanto en Washington como en otras grandes capitales USA, manifestaciones muchas de ellas subvencionadas con el dinero del globalista George Soros y en las que participaban no pocos activistas violentos que buscaban crear disturbios recurriendo al conocido divide et impera: latinos contra euroamericanos, blancos contra negros, LGTBI contra cristianos, mejicanos contra estadounidenses y musulmanes contra todos.
En cierto modo buscan que se desate una suerte de guerra civil racial o un clima de resistencia ante una hipotética dictadura totalitaria encabezada por Donald Trump.
                                                    


Por todos los medios se buscaba una violencia caótica derivada de disturbios provocados pidiendo libertad, respeto a las minorías y poner freno a la llegada de un régimen supuestamente totalitario. Pero todo esto igualmente fracasó.

Es por ello que centraron su atención en retirar del gobierno a Trump acudiendo a la aplicación del empeachment recurriendo a supuestas filtraciones a Rusia o al juicio presentado en un artículo presentado en el New York Times por 35 psicólogos y psiquiatras en el que señalaban que la ausencia de estabilidad emocional y sus ataques de ira no le hacen apto para ocupar la Casa Blanca.

Este método tampoco parece haber dado los resultados deseados, por ello surge que la opción de provocar un nuevo Maidan o la de recurrir a la eliminación física del actual presidente.

Al darse la situación que hemos descrito cada vez son más los norteamericanos, aunque no aparezcan en los medios que controla la élite globalista, que se pronuncian en favor del gobierno de Donald Trump, un ejemplo que hay que destacar es una campaña que lleva a cabo la asociación LaRouche PAC , está desarrollando lo que ha dado en llamar la semana de la verdad, explicando la realidad de lo ocurrido en el Euromaidan que desembocó en el verdadero golpe que derrocó al legítimo gobernante ucraniano Yanukovich para sustituirlo por el proeuropeo Poroshenko.

La asociación que dirige el excongresista Lyndon LaRouche y su esposa  trata de alertar a la población  del peligro cierto de que en Estados Unidos se desarrolle una “revolución de color” que expulse del gobierno al actual y legítimo presidente norteamericano
                                                        


viernes, 24 de febrero de 2017

Lo que esconden las sentencias.


                                                                              


No es preciso ser un lince para darse cuenta de que se han hecho coincidir en el mismo día la publicación de las sentencias referentes a los implicados en el caso de las denominadas tarjetas black y la del caso Urdangarín.

                                                           


Esta coincidencia se ha buscado con la clara finalidad de que la segunda sentencia, la que afecta a la hermana y al cuñado del actual rey, tenga un relieve entre los medios de comunicación mucho menor, puesto que al tener que dividirse la atención mediática entre ambos, el referido a la infanta no tiene tanta contestación ni produce igual revuelo popular que si la sentencia sobre ella y Urdangarín   hubiese sido la única a la que hacer referencia.

 Pero al haber sido el fallo del tribunal tan sumamente escandaloso e injusto, no hay que olvidar que la justicia es dar a cada cual lo que se merece, no han sido pocas las voces que se han levantado para criticar la absolución de la infanta y la baja condena recibida por Iñaki Urdanganín y para más inri nos encontramos con que el “cuñadísimo” no pisará la cárcel ni se le retirará el pasaporte, y además se le permite seguir residiendo en Suiza.



Pese a la gravedad de todo lo hasta ahora señalado, a mi entender tras todo esto se esconde mucho más, nos encontramos ante un capítulo más de la paulatina “desactivación” del material con el que Jorge Pujol ha amenazado al Estado caso de que fuesen juzgados él o alguno de sus familiares o y que podría ser utilizado por los secesionistas para chantajear al gobierno de España en su camino hacia la ruptura de la Unidad de España.



Ya hemos asistido a varios actos de la citada desactivación:  primero vimos cómo se hicieron públicas con pelos y señales las andanzas adúlteras del rey emérito Juan Carlos I con la actriz y vedette Bárbara Rey, tratadas de manera especial por la prensa “rosa” trivializando el tema. En segundo lugar la aparición en la prensa de una información según la cual el anterior monarca habría tenido dinero en una cuenta soleada de la Gürtel, pero esa información tan solo apareció en un par de periódicos y no fue tratada de modo generalizado en los medios ni se le dio la importancia que tenía. A mi modo de entender en este último caso se trató de ver hasta qué punto importantes temas referidos a cuestiones monetaria podían darse a conocer frenando la extensión y el juicio público, desde luego fue un éxito puesto que los medios del pesebre sirvieron para evitar que la información llegase al pueblo y le diese valor.

                                                    




Ahora han dado un tercer paso, buscando que la población considerase que los monarcas y su familia están sometidos al imperio de la ley, de modo que cuando se conociese la información que utiliza Pujol para chantajear al Estado pudiese ser por vista como algo que puede ser juzgado puesto que ese es el camino, pero que  gracias a la trivialización del asunto y a la ocultación por parte de los grandes medios dejaría de ser el grave objeto de chantaje que ahora es.



Mi opinión es que aún falta un paso más para poder hacer frente al gravísimo tema del petróleo, todos sabemos a lo que me refiero. Es por ello que estamos a punto de asistir a una nueva campaña poniendo de    relieve la necesidad que España tenía del Rey para conseguir ciertos contratos o adquirir ciertos productos a un precio mucho menor. Se buscaría convencer a la población de que ciertos pagos o beneficios ilegales, o alegales, estaban absolutamente justificados.

                                                  






Pero con esto estarían consiguiendo dos cosas: por un lado desactivarían el chantaje  y por otro tratarían de esconder la podredumbre  de ciertas acciones regias.

viernes, 17 de febrero de 2017

Otro ataque a Trump.


                                                                       



Es cierto eso de que regresa lo que estuvo de moda, y lo es no sólo en lo que se refiere a la manera de vestir, en la música o en algunos aspectos de los coches.

 Hace unos días el New York Times, máximo exponente de la prensa del establishment, recuperó la antigua moda de la U.R.S.S. de internar en el psiquiátrico a todo aquel que se opusiese al régimen soviético o a su política.

En concreto este periódico que se distinguió durante la campaña electoral norteamericana por su beligerante oposición a la candidatura de Donald Trump y por el apoyo sin fisuras a la de Hillary Clinton.  publicó el 12 de febrero de este 2017 una misiva que enviaron 35 psiquiatras, psicólogos y trabajadores sociales, en la carta que firmaban estos 35 profesionales a la cabeza de los cuales se encuentra el Dr. Lance M. Dodes del Instituto Psiquiátrico de Boston aseguraban que “el discurso y las acciones del señor Trump muestran una incapacidad para tolerar opiniones diferentes de las suyas, lo que le lleva a reacciones de rabia, señalando que lo hacen incapaz de servir con seguridad como presidente”.

A mi modo de ver hemos de tomar en consideración algunas cuestiones si pretendemos analizar convenientemente el análisis, supuestamente neutral, que presentan estos 35 profesionales.

La primera cuestión que hemos de a tener en cuenta es considerar que no es para nada normal, más bien todo lo contrario, el hecho de que un grupo de profesionales de la salud mental se pronuncien públicamente de esta manera para terminar concluyendo que aquel que ocupa la Casa Blanca es incapaz para servir como presidente.



En segundo lugar, llama poderosamente la atención que ni estos ni otros profesionales de la salud mental  se manifestasen haciendo referencia a la más que clara sintomatología incapacitante que presentaba la candidata demócrata Hillary Clinton, los síntomas fueron claramente observables por todos, e  iban desde desvanecimientos a muecas faciales repetitivas e incontroladas pasando por unas reacciones comportamentales de ira e imposibilidad de mantener la atención durante los discursos y/o ruedas de prensa.

                                                    



Pero a pesar de todo ello de estos “independientes” profesionales no salió palabra alguna advirtiendo a la población de que la candidata demócrata no era ni de lejos apta para desempeñar el cargo de presidente de Estados Unidos.



Dado que el títere del establishment que tanto y de un modo absolutamente unánime recibió el apoyo de todos los medios de comunicación perdió las elecciones presidenciales, ahora esos mismos medios  recurren a todos los medios a su disposición, infundios y filtraciones incluidas, para conseguir que el actual presidente Donald Trump se vea obligado a abandonar el poder ya que las medidas que toma están poniendo en serio peligro los planes globalistas y las graves estrategias en pro de un nuevo orden mundial.

Lo único cierto es que todos los pasos que ha dado el presidente norteamericano contra los tratados internacionales de libre comercio han hecho mucho daño a los  intereses globalistas, los nombramientos referidos a la agencia sobre las vacunas ha hecho “pupa” al poder de las farmaceúticas, las relaciones  con Rusia y el favorecimiento de un poder multipolar rompe los planes de los estrategas internacionales, su idea de no interferir en la política de otros países atacan de pleno los intereses de la industria armamentística y el control sobre las agencias de inteligencia que es un poder  interno sumamente sensible. un muy sensible poder interno.
                                                    




Es decir, son muchos los intereses de la élite que con este presidente se ven afectados, por ello no es nada extraño que surjan contra el todo tipo de maledicencias, mentiras intentando echarle del poder, y es en este escenario en el que pienso que se debe inscribir este informe de los 35.



Por último me gustaría añadir que a pesar de todo lo que hemos señalado hay una tecla, la verdaderamente fundamental, que aún no ha tocado y que si lo hace estaría firmando el final de su presidencia o el de su propia vida, me refiero a la que se refiere a la Reserva Federal, a la que dijo que va a realizar una auditoría o podría  quitar poderes en   favor del Tesoro.  No olvidemos que la Reserva Federal es, al contrario de lo que muchos creen, un banco privado cuyo poder está por encima del de las autoridades norteamericanas ya que libremente pueden emitir moneda y que si lo quiere hacer el Estado USA lo ha de hacer a través de ella y pagándoles un interés por ello. Los beneficios de los banqueros judíos dueños de la Reserva está asegurada, su control sobre la economía del país también e igualmente el crecimiento astronómico de la deuda de los Estados Unidos.

                                                      


El último que intento controlar la Reserva Federal y devolver el poder económico al Tesoro fue J. F. Kennedy a   través de la Orden Ejecutiva 11110, y todos sabemos cómo acabó. 
                                                         

Es así que dada la actitud de Trump no me extrañaría nada que acaben con su vida, o como mínimo que lo expulsen del poder en la Casa Blanca.

                                                          

sábado, 11 de febrero de 2017

El congreso de la nada.




                                                                              


Este fin de semana asistimos a los congresos de dos partidos: uno plenamente establecido y en el poder (el Partido Popular) y otro recién nacido, con una clarísima inclinación ideológica hacia la extrema izquierda y que pretende hacerse con el gobierno.

Ambos congresos ocupan ampliamente los medios de comunicación, siendo analizados, pero sólo el postureo y la imagen externa que pretenden dar estos dos acontecimientos.



Considero que en ambos eventos políticos realmente no se decide nada, salvo en el de Podemos que está en juego cual será la persona que llevará las riendas del grupo y será la imagen en los carteles del próximo comicio electoral.

Y digo que no se dirime nada más puesto que en ambos casos sus posturas ideológicas están perfectamente marcadas y claras, Podemos es un revuelto de comunistas, estalinistas y trotskistas, un grupo internacionalista enemigo de la patria y de la religión.

Por otro lado, nos encontramos con el Partido Popular, el cual es un revuelto de liberales, conservadores, personas de inspiración cristiana y defensores del libre mercado.

Podemos no engaña a nadie desde su ultraizquierdismo antiespañol y contrario a todo aquello que huela a católico.



Es por ello que en esta entrada vamos a hacer referencia a lo que pone de manifiesto el congreso del PP, puesto que es este partido el que engaña a muchos españoles que con buena intención y mal juicio optan por apoyarlo una elección tras otra creyendo que en la derecha liberal encontrarán las soluciones que España precisa en estos críticos momentos. Y como podremos ver votarles es todo lo contrario a ayudar a nuestra España y favorecer nuestra identidad.



En el congreso que se desarrolla este fin de semana se pone bien de manifiesto que se aplauden las directrices    generales que se ha propuesto y ha aplicado el    gobierno popular, tanto a nivel estatal como a nivel autonómico.

Como buenos liberales y conservadores no defienden nada concreto, pues para ellos no hay verdades absolutas, la patria, el honor y la religión o son cuestiones personales o están sometidas a la mayoría.

Para aclarar todas estas afirmaciones que para muchos votantes bienintencionados del PP puede llegar a sonar flas cuando no malintencionado basta sólo con señalar lo siguiente:

1.- Con respecto al aborto, el Partido Popular ha dispuesto de dos legislaturas con mayoría absoluta para derogar la ley del aborto, pero ha optado por mantenerla permitiendo el asesinato de cientos de miles de niños y haciéndose cómplice del asesinato de más de trescientos niños cada día.

                                                    


Ellos, como buenos conservadores mantienen la ley socialista del aborto que existe y se escuda en que la ha recurrido ante el Tribunal Constitucional y que espera a que este se manifieste para tomar medidas. Esto pone de manifiesto que carecen de principios sólidos. Eso sí para erosionar al PSOE convocó  se sumó a manifestaciones en contra del aborto y del partido socialista que lo despenalizó (eufemismo de legalizar).

2.- La memoria histórica. Al igual que se ha señalado en el aborto, el Partido Popular ha dispuesto de tiempo y de mayoría absoluta para derogar esta ley que manipula la historia y persigue toda muestra o apoyo al régimen del 18 de Julio. De igual forma los populares hicieron bandera de la lucha contra esta ley, pero después no la derogaron y trasladando la responsabilidad al Tribunal Constitucional. Pero cuando algún gobierno autonómico o municipal podemita cumple con la ley que cobardemente mantienen ponen el grito en el cielo.
                                                


Cobardía y engaño son las palabras que definen la acción popular.

3.- Protección de los derechos lingüísticos de los españoles en Cataluña, acatamiento por parte de las autoridades de la generalidad de los fallos del Tribunal Supremo, cumplimiento de la ley de banderas y hacer que la bandera nacional ondeé en todos los edificios públicos de Cataluña y Vascongadas, etc., etc. En todos los años de gobierno con mayoría absoluta el PP no ha obligado a que se cumpla nada de todo lo señalado, luego ha sido partícipe de la paulatina pérdida de la soberanía y unidad nacional.



4.- Otro tema fundamental se refiere a la ideología de género, en la que el PP no sólo se ha negado a combatir la ley de Violencia de género sino que Cifuentes, la presidente de la Comunidad de Madrid, ha creado una ley que impone a los padres y a todos los colegios las más extremas posiciones de la LGTBI.

                                                                                   


Hay una medida que se presenta en una ponencia y que pretenden que sea vista como un gran avance para el partido y una muestra de profundos principios. Me estoy refiriendo a esa idea de reconocer libertad de voto en función de la conciencia de cada representante popular en las distintas instituciones.

Esta libertad de conciencia a la hora de votar no pasa de ser la plasmación de que el PP es un partido sin principios y base ideológica clara, se trata de un reconocimiento de que será cada individuo el que decidirá sin tener que someterse a principio o base doctrinal alguna. Se trata de mostrar a las claras su base liberal, que le lleva a no creer en nada, sólo buscan su propio interés para asegurar la poltrona y para ello ha de ganarse el voto de la población defendiendo los principios que en cada momento le  venga mejor para esos intereses.



Y por supuesto ha de quedar bien claro que con esto no defiendo a un partido socialista globalista y moralmente reprobable, ni mucho menos a un Podemos antiespañol y contrario a la vida y a la fe católica.

Con esta entrada lo que quiero es dejar claro que los españoles que están a favor de la Unidad Nacional y de los   valores cristianos no han de contar para nada con el PP.

martes, 7 de febrero de 2017

La secesión es un crimen y la Unidad de España hay que defenderla.




                                                                            

Estamos asistiendo a como en Cataluña se desarrolla un proceso de secesión que se inició en 1978 y lleva avanzando sin prisa pero sin pausa desde hace ya varias décadas.

 En estos momentos se ha llegado a un punto de no retorno, un punto de abierta desobediencia al Estado, un punto en el que las más altas autoridades de la Generalidad afirman abiertamente que declararán la independencia unilateral si así lo señalan los resultados de un referéndum ilegal,  estando muy en peligro la Unidad Nacional.

                                                     






Muchos en su momento señalaron, y desde entonces hemos venido señalando, que ha sido la Constitución de 1978 con su sistema de las autonomías y la introducción del término “nacionalidades” la responsable de dar pie a todo el maremágnum secesionista al que ahora nos enfrentamos. Pero del mismo modo se puede señalar que han sido igualmente responsables aquellos dirigentes políticos, de uno y otro signo, que llevaron a cabo las transferencias en materia de educación, seguridad y justicia.

                                                             


Cuando se habla de este tema y se hace referencia a estos aspectos concretos y se indica la necesidad de que sean asumidas por el Estado esas materias transferidas, o que las fuerzas policiales dependientes de las autoridades autonómicas de Vascongadas o Cataluña pasen al control directo del ministerio del Interior la contestación siempre es la misma: en su momento se podría haber hecho, pero ya no es posible sin crear grandes y serios enfrentamientos. De esto hay que deducir que la “solución” es la inacción y permitir que los secesionistas continúen dando pasos hacia la independencia, ante la cual sólo cabrá la rendición movida por la cobardía entreguista o la utilización de la fuerza, acto este último que veo muy difícil que tome la derecha liberaloide buenista o la izquierda internacionalista antinacional.



La creación del Estado de las autonomías y las transferencias entregadas a estas tienen su origen en un error de principio, algo que no sé si puede denominarse error o simplemente traición. De este modo las autoridades políticas del momento dotaron a los independentistas de las herramientas que precisaban para desmontar la Unidad de España. Estos políticos y sus continuadores repiten que los partidos vascos y catalanes no fueron leales con la organización territorial que la Constitución del 78 había establecido mediante el sistema autonómico.

 Pero yo me pregunto ¿realmente alguien podía creer que concediendo autonomía política y dotándoles de transferencias iban a dejar de lado sus ansias independentistas esos grupos vascos y catalanes.? Desde un buenismo realmente suicida aderezado por una cobardía y por una falta más que clara ausencia de interés por España y su Unidad optaron por el camino    fácil de la cesión que lleva a la rendición.



En la gravísima y decisiva situación por la que ahora atraviesa nuestra patria nos encontramos con que las autoridades que ahora nos “gobiernan” repiten las mismas actitudes buenistas, entreguistas y traidoras que se han venido produciendo desde 1978. unas actitudes de la autoridad que no son sino un tanto de lo mismo.

No sé si por cobardía o por traición, o por ambas cosas, las autoridades del Estado  han dejado a los secesionistas hacer todo aquello que han querido (desobedeciendo la ley, pisoteando los derechos de los catalanes no nacionalistas y riéndose  de las decisiones de los más altos tribunales), todo esto lo han permitido escudándose  en cuatro razones: por un lado en que los secesionistas no llegarán tan lejos como pretenden porque la ley  se lo impide, la segunda debido a que los resultados económicos de una supuesta independencia serían terribles para ellos, tercero  por la existencia de más de la mitad de la población catalana que se opone a la secesión y en cuarto lugar debido a que internacionalmente no tendría futuro ninguno dado que nadie los reconocería como Estado y se verían fuera de la Unión Europea.



Antes de contestar una a una a estas razones que se esgrimen es preciso señalar que lo que realmente les mueve   a actuar, mejor dicho, no actuar, cobardemente a nuestras autoridades se basa tan sólo en el temor a lo que indique Bruselas, en el miedo a que una acción expeditiva pudiera provocar resultados electorales negativos para su partido político y en la ausencia de un verdadero amor a España y a su unidad.

Ahora pasaremos a desmontar una a una esas cuatro razones que esgrimen para no tomar las medidas precisas para defender la Unidad de España, una unidad que en estos momentos y por su culpa y la de sus predecesores corre un muy serio peligro.



La primera de las razones esgrimidas cae por su propio peso, ya que nadie puede poner en duda que los secesionistas están siguiendo un plan perfectamente elaborado y magistralmente llevado a cabo para alcanzar la independencia, y nadie con dos dedos de frente puede creer que llegados a este punto van a frenar su avance hacia la secesión.

La segunda, referida a la viabilidad económica de una supuesta Cataluña independiente, es ridícula puesto que recurrir a este tipo de    razones es desde mi punto de vista algo vergonzoso puesto que, aunque fuese viable económicamente la independencia es un crimen en sí mismo.  Pero además ocurre que los secesionistas catalanes llevan años manteniendo contactos con una serie de países, entre ellos Israel, que lo reconocerán como nación independiente y les servirán como apoyo para su intercambio comercial, países de muchísima menos entidad e influencia como es Marruecos podrá ser un lugar de intercambio dada la ingente cantidad de inmigrantes marroquíes que habitan en Cataluña.

                                                            


El tema del reconocimiento y las   relaciones con la Unión Europea se verán muy condicionadas por las decisiones que tome el Estado judío y las presiones que este haga sobre los Estados Unidos y a través de él sobre la UE.

                                                                                      



Algo que voluntariamente quieren obviar las autoridades españolas es que en la situación de la geopolítica internacional una supuesta Cataluña independiente contaría con un mercado y una ayuda económica formidable si permitiese que China o Rusia instalase en la costa catalana una base naval o aeronaval para dominar el oeste del Mediterraneo.



En tercer lugar, recurrir a que al menos la mitad de la población catalana no es favorable a la secesión es poco menos que estúpido, ya que la experiencia de estas últimas décadas nos demuestra como una administración nacionalista dotada de las competencias de educación es capaz de convertir en favorables a la independencia a la práctica totalidad de dos generaciones, pasando del 20% a más del 50% en pocos años.



La cuestión de tener en cuenta las posibles repercusiones negativas sobre su electorado caso de tomar medidas de fuerza, son a mi entender en primer lugar cobardes en tanto que las medidas para proteger la unidad nacional se han de tomar independientemente  de sus consecuencias sobre nuestros intereses particulares o de partido, y en segundo lugar miopes, puesto que el Partido Popular lejos de perder apoyo entre los suyos lo ganaría entre muchos que le agradecerían  profundamente esa acción en defensa de la unidad patria. Y además cierta cantidad de los que ahora les apoyan electoralmente dejarían de hacerlo caso de que la secesión se produjese bajo su gobierno.



Pero hay algo que considero fundamental a la hora de afrontar esta lucha en pro de la Unidad de España, y es la siguiente: La Unidad nacional no se puede defender basándose en cuestiones meramente legales o constitucionales, en base a si la mayoría de una parte o la totalidad de los españoles están de acuerdo con romperla o no hacerlo o en si el funcionamiento económico de una parte después de haber sido desgajada de todo el territorio es viable o no.

La Unidad de España es algo muy superior y anterior a las leyes o constituciones, se trata de algo cuasimetafísico algo espiritual, pero no por ello menos real.



LA UNIDAD DE ESPAÑA NI SE VOTA NI SE NEGOCIA,  SÓLO SE DEFIENDE.

                                                                                

jueves, 2 de febrero de 2017

Nuestro complejo de culpa se basa en un engaño, no estamos obligados a nada.


                                                                                

                                                                                 

Ahora que en las tertulias “políticas” se ha puesto de moda criticar todo aquello que haga Donald Tump, esos expertos en humo sometidos a lo políticamente correcto que participan en ellas,  se han centrado especialmente en el muro que el presidente norteamericano piensa levantar en la frontera con Méjico.

                                              



Pues bien, Aprovechando este tema nuevamente han arreciado las voces de los buenistas del power-flower, para acusar a Europa de estar cometiendo un crimen al no permitir la entrada de todos los inmigrantes, legales o ilegales, en nuestro continente.

. Estas mentes de esponja repiten que las fronteras y las vallas son moralmente malas y que las vallas de Ceuta y Melilla no servirán de nada para frenar a esos que escapan de sus países para encontrar entre nosotros la dignidad y las posibilidades económicas básicas que no encuentran en África.

                                                        


Todo esto es muy cierto, realmente las vallas existentes no servirán para frenar los asaltos de la población subsahariana, pero eso no lleva implícito que tal y como señalan estos ideólogos farsantes la valla se deba suprimir, sino que es preciso hacer la frontera mucho más impermeable elevando la valla y recurriendo a las concertinas de nuevo.

Estos mismos lumbreras que piden la abolición de las fronteras, que son precisas para asegurar la soberanía de los países y defender el orden socio- económico de sus poblaciones, señalan que lo que debería de hacer Europa para frenar la verdadera invasión de millones de subsaharianos es ayudar en sus países de origen, creando infraestructuras, levantando una economía  y una protección socio-sanitaria que acabase con la situación que “obliga” a la población subsahariana a abandonar su tierra con destino a Europa.

Pues bien, todo eso no son otra cosa que meras palabras huecas, sofismas basadas en el odio contra todo lo nuestro, civilización, fe y raza.

Esos mismos que se llenan la boca exigiendo a Europa que invierta, construya infraestructuras y dote de economías que permitan a los subsaharianos vivir dignamente en sus tierras sin verse obligados a emigrar a nuestro continente son los mismos que si algún país europeo o la Unión Europea lo hiciese serían los primeros en hablar de neocolonialismo y de injerencia en los asuntos de esos países, hablarían de que Europa y los europeos se mueven por un paternalismo racista.

Lo que los liberales endofóbicos, antiblancos y cristófobos tendrían que hacer en primer lugar es aclarar sus ideas y darse cuenta de que son ellos con sus exigencias de ayuda los que están dejando en muy mal lugar a las naciones africanas negras y a sus pueblos, puesto que no hacen otra cosa que dejar absolutamente claro que estos pueblos (No ocurre lo mismo con los países del Magreb, de Oriente medio o en Sudáfrica) carecen del ingenio, voluntad, organización social, etc. para poder vivir  con un mínimo de dignidad e incluso para sobrevivir.

Una vez expuesto este razonamiento, los enemigos de todo aquello que suene a blanco u occidental saltarán con las manidas falacias de siempre, repetirán como cotorras eso de que están así por culpa del colonialismo europeo que les sometió y robó sus materias primas o que la organización capitalista internacional proporciona riqueza al primer mundo gracias al empobrecimiento del segundo.



Pero no es preciso dar muchas vueltas al asunto para desmontar esas falacias y de este modo evitar caer en ese complejo de culpabilidad paralizante que la población blanca padece desde hace casi un siglo.

En primer lugar, hay que recordar que la ocupación colonial de África por parte de las potencias europeas se extendió temporalmente entre el último tercio del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX. No más de 75 años, y que la independencia de las distintas naciones africanas, depende de cuales, la alcanzaron entre el año 50 y 65 del siglo pasado, es decir hace más de 75 años. Además es de justicia señalar que las potencias coloniales no sólo se llevaron materia prima sino que también dejaron infraestructuras de comunicación y una organización sanitaria y educativa previamente inexistente, otra cosa es la destrucción de este por la falta de mantenimiento, por las luchas propias de una organización tribal y por la ausencia de interés y voluntad.

                                                     



En segundo lugar, hay que señalar que es cierto que  el capitalismo de las multinacionales, sostenido por el sistema financiero internacional ha hecho y hace un gran daño a las economías de los países africanos, esto es así sin perder de vista que también actúa de modo muy negativo contra la mayor parte de Hispanoamérica e incluso contra países europeos como los próximos a la cuenca mediterránea, pero todo esto no lleva a que  Hispanoamérica o países de la ribera norte del Mediterráneo padezcan el nivel de  subdesarrollo  y de ausencia de condiciones de supervivencia que padecen en la zona subsahariana.



Tampoco  hay que olvidar que Europa  está en la situación de alto desarrollo de gran protección social y de sanidad universal a pesar de haber sufrido dos epidemias  tremendas que acabaron con cerca de la mitad de la población en cada una de ellas: la peste negra  y más reciente la epidemia de la gripe poco antes de la Gran guerra, Europa ha sufrido dos guerras mundiales y  sufrió la llamada pequeña glaciación , a pesar de todo ello Europa está donde está y ha conseguido poner en marcha mecanismos que de hecho  la colocan a miles de años luz del África subsahariana.



Con esto quiero decir que los occidentales en general y los europeos en particular no debemos tener complejo de culpa alguno ni vernos sometidos a obligación alguna como reparación moral.