viernes, 22 de abril de 2016

Las fotografías de la vergüenza.



                                                                                   
                                                                                           

Unas fotografías colgadas en la red social Instagram nos han servido para tomar plena conciencia de hasta que punto el buenismo y el complejo de culpa que dominan las mentes de gran parte de la población europea dan lugar a la estupidez, a la pérdida de la más mínima prudencia y a que la  normalidad moral se vea ofuscadas y anulada.
Esta estupidez  y pérdida de valores ha llegado a su zenit con la crisis migratoria de los denominados refugiados.

                                                               

Estoy haciendo referencia a unas fotografías que padres finlandeses han colgado en Instagran, fotografías en las cuales sus hijas, niñas de no más de trece años aparecen  sentadas en el regazo y abrazadas por y a “refugiados” musulmanes, subsaharianos unos y  procedentes de Oriente Medio o del Magreb otros.
Estas pequeñas blancas y cristianas  son sometidas por sus padres a un riesgo cierto.

                                                                

Cuando señalo lo de blancas y cristianas no es debido a ningún tipo de racismo  o discriminación religiosa hacia esos “refugiados”, simplemente para poner de manifiesto dos cosas: por un lado me refiero a que los  “refugiados” musulmanes y subsaharianos tienen una especial querencia hacia las mujeres de piel blanca y un desprecio frontal de la mujer y muy especialmente de las cristianas, del mismo modo es de todos sabido que en la religión musulmana es completamente lícito y moralmente aceptado  que adultos mantengan relaciones con  niñas, incluso menores de nueve años.
                                                                      

No se puede aceptar que en el contexto de una inseguridad sexual que afecta a la otrora segura Finlandia, donde antes de la llegada de los tan vitoreados y agasajados “refugiados” las violaciones eran prácticamente inexistentes y que ahora, según fuentes de la policía finlandesa, estas han aumentado más de un 500 %.
 Aunque el porcentaje de “refugiados” es de tan sólo del 2%, el porcentaje de violaciones llevadas a cabo por estos es nada menos que de un 70%.

                                                                

 A esto hay que sumar las noticias que ponen de manifiesto las violaciones masivas realizadas en Colonia y en otros lugares de Europa central y los asesinatos a manos de “refugiados”, cada vez más numerosos, de personas buenistas que habían acogido en sus domicilios a alguno de estos.

                                                              

Tanto la cultura como la religión  de estos  sujetos no tienen respeto alguno hacia las mujeres ni hacia la cultura ni persona que los acoge, la finalidad última que llevan impresas en sus mentes y corazones determinan una voluntad de conquista hacia la sociedad y familias  que les ofrecen hospitalidad.
                                                                              

Esta conciencia y voluntad de conquista  se dirige tanto a la sociedad como a los individuos, especialmente a los de género femenino y religión cristiana.

                                                                   


Sólo hay que fijarse en la actitud desafiante y de dominio que en las fotografías exhiben los sujetos para darse cuenta de que ven la situación como de conquista.

                                                             



 Para confirmar lo referente a la actitud de dominio sólo hay que ver que estos musulmanes de origen tanto magrebí, de Medio Oriente o de la zona subsahariana aceptan e incluso buscan  que un hombre de esa religión se junte o forme pareja con una blanca cristiana, pero el caso contrario: que sea un blanco cristiano el que se empareje con una musulmana o una mujer de raza negra será mal visto o imposible.
                                                                 


Respecto al tema concreto que nos ocupa, las fotografías  colgadas en Instagram, es muy importante dejar muy claro hasta que punto la concepción de la realidad se ve absolutamente distorsionada por ese pensamiento políticamente correcto  que ha inoculado una concepción del mundo, una visión del mundo y un concepto basado en la inferioridad de la raza blanca y de la sociedad europea debido a una supuesta responsabilidad culpable debida a la actuación en el continente africano especialmente, algo así como “ los males del mundo existen por culpa de la presencia de la raza blanca y de Europa en particular".

                                                                

Debido a este pensamiento borreguil y suicida la realidad será interpretada a  través de ese prisma culpabilizado que llega incluso a colocar la defensa de la familia en segundo plano.

                                                                 



Es triste ver esto, puesto que por este camino Europa va camino del desastre, ya que si da prioridad a la actuación buenista que a la protección  de los propios hijos estamos perdidos.

Y lo más grave y penoso es que no hay peor desgracia que merecer la propia desgracia, y nos la estamos empezando a merecer.

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