sábado, 24 de diciembre de 2011

El mensaje de Navidad.

La Constitución en el título II, que va del artículo 56 al 65, señala entre otras cosas que el Rey es el Jefe del Estado de España, que es símbolo de su unidad y permanencia y que debe arbitrar el funcionamiento de las instituciones, así como  representar al reino de España.
Ha de quedar muy claro que la Monarquía ha de servir a España y no España a la Monarquía.                         


                                                            
Y esto lo señalo puesto que las palabras  que el Borbón ha dirigido a los españoles  como mensaje navideño  parecía que  buscaban más el aplauso  y  ganarse la simpatías de estos en busca de asegurar  su continuidad como Monarca y la de su hijo   como no lejano sucesor que otra cosa.
El mensaje  se dedicó  de modo fundamental, y prácticamente único, a la grave situación económica por la que atraviesa nuestra nación y al elevadísimo desempleo que  está padeciendo y que lleva a la pobreza y a la desesperación a no pocos compatriotas.
Pero con ser este un problema fundamental, quizá el primordial visto desde  una concepción de la Justicia Social, no es desde luego el  que más ha de  ocupar al rey.
No olvidemos que  es símbolo de la unidad y permanencia de la Patria, y si en su  intervención televisada no hace mención alguna a la situación crítica por la que en estos momentos atraviesa España en lo que hace a su unidad está de hecho incumpliendo con su deber.
No ha tenido tiempo para hablar de lo fundamental que como monarca debería preocuparle y por tanto referir, pero si lo ha tenido para señalar que estamos en un “país vertebrado”, cuando estamos en una situación de disolución  nacional en la que un estatuto, el catalán, señala que una parte de España es una nación, en el que grupos secesionistas como Amaiur, Esquerra o los nacionalistas del PNV y Convergencia  ocupan  escaños del parlamento nacional. Y a todo esto tendría  haber señalado  que en Vascongadas la representación que los filoterroristas y secesionistas  tienen es inmensa.


                                                              
Tampoco ha perdido ocasión, para decirnos  cuanto admira lo preparado,honesto y  válido que será el Príncipe Felipe para sustituirle al frente de la jefatura del Estado


                                                                

Refiere una supuesta victoria sobre el terrorismo al haber abandonado este, al menos durante un tiempo, su actividad asesina. Ahora bien con esa afirmación no hace si no  olvidar, de modo deliberado puesto que analistas y asesores no le faltan,  que si abandonan la actividad terrorista es porque  ven que pueden lograr su objetivo, que siempre ha sido  y continúa siendo de romper la Unidad de España con la secesión de Vascongadas.

En otras palabras, un discurso  populista vacío de todo contenido que haga referencia a la Unidad de España, que es su  primordial misión como símbolo de la unidad y permanencia de España.


                                                                  

jueves, 22 de diciembre de 2011

Patrioterismo.

Nuevamente , al igual que ocurrió durante la transición, se ha vuelto a generalizar el uso del “esté país” para referirse a España
Pareciese que la utilización de la palabra España hubiese pasado de moda cuando no resultase  “antidemocrático” y contrario a lo políticamente correcto su utilización.

En una cuestión tan supuestamente alejadas de lo ideológico como es el futbol, se evita hablar de la selección nacional o la selección española y para ello se utiliza el término de  “la roja”.

Que medios de comunicación o grupos políticos que  se han mostrado históricamente internacionalistas, y que más recientemente han señalado todo aquello que hacía referencia  a España y a sus símbolos como franquista o “facha” utilicen  las expresiones del tipo: “este país” o “la roja” ,entra dentro de lo lógico dadas las coordenadas ideológicas en las que se sitúan. Ahora bien, que lo hagan  aquellos que se presentan como salvaguardas de la idea de nación y protestan, y con toda razón, ante cuestiones como el estatuto separatista catalán u otras tropelías  resulta más complicado de entender.
   


                                                           
Y que nadie diga que esta cuestión  del “este país” no tiene mayor importancia, si no véase  el carácter despectivo  que tiene decir “esta casa” en lugar de “mi casa”, del mismo modo que no es lo mismo decir  en una conversación  "este señor" que decir  "Antonio"
 Para no caer en lo políticamente correcto no  basta con utilizar en ocasiones el término España, resulta  sintomático utilizar  la expresión “este país”.


La explicación  de que la derecha y los medios de comunicación afines a esta  (Intereconomía, Cope, etc.) utilicen  esta expresión de un modo  bastante generalizado pone de manifiesto  hasta que punto  decir que se defiende la  idea de España y su unidad no deja de ser una pose propia de un patriorerismo vacío, de un patriotismo de opereta.
Quién considere que  esto que acabo de señalar no es así, que se pregunté cual es la razón de que no se obligue a que hondee  la bandera nacional en todos los ayuntamientos vascos y catalanes
                                                            


,  el porqué  ni siquiera se presentan  propuestas de que se elimine el término nacionalidades  de la Carta Magna, que ahora que tienen mayoría absoluta  no se ejerza nuestra soberanía y se exiga poder pescar libremente en las aguas del banco canario-sahariano en lugar de reconocer de hecho que tales aguas pertenecen a Marruecos al pagar al reino alauí   para que nuestra flota pueda   pescar en esas aguas sobre las que no tienen soberanía.
                                                               




 O cual es la razón por la que  la derecha patriotera no cierra nuevamente la verja  del Peñón de Gibraltar como medida de presión y  denuncia  a Gran Bretaña como usurpadora de una parte de nuestro territorio ante la ONU y el Tribunal Internacional de Justicia.


                                                                    


Basta ya de patrioterismo para hacerse con los votos de una parte del electorado, ya es hora de que se apliquen  medidas verdaderamente  patriotas.
     
                                                                     
Y que el “este país” no salga más de bocas españolas para referirse a nuestra Patria.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Feliz Navidad.

                                          
                         


                          ¡¡¡Feliz Navidad!!!






                                       

Banco malo y nacionalización.

Últimamente se está hablando mucho sobre la creación en España de un “banco malo”.
 Se habla mucho de ello, ¿pero en el fondo de que se está hablando?.
 Conocerlo es sumamente  importante dado que  para no pocos periodistas y expertos económicos  esta estrategia formaría parte de los planes que Rajoy considera   aplicar como una formula más de afrontar la  grave crisis económica en la que España está inmersa.


                                                         




                                                           

Antes de pasar a señalar de manera pormenorizada cual es la realidad que subyace al término “banco malo” hay que dejar bien claro que en el fondo no estaríamos ante  otra cosa que ante la  socialización de las pérdidas bancarias mientras que los beneficios  continuarían  siendo privados (menudo chollo para el negocio bancario y que injusticia para el trabajador). Esta  injusticia se nos presenta como una formula de aplicación inevitable si se pretende sanear el sistema bancario y de esta manera poner coto a la crisis que tanto nos  abruma.
Lo que subyace  a todo es la situación  que afecta gravemente a los bancos debido a que desarrollaron una política de préstamos  hipotecarios  jugando con  la creencia de podrían obtener una fuerte ganancia gracias a lboom inmobiliario concediendo préstamos a personas  con una muy baja solvencia económica y tomando como único respaldo la vivienda que adquirirían gracias al prestamo . Pensaban que los precios de la vivienda seguirían subiendo.
Pero  la banca no contaba con  que  la burbuja inmobiliaria explotaría y de este modo  el valor de esos fondos  pasaría a ser prácticamente nulo, estos son los denominados activos tóxicos de los que tanto se habla(unos activos con un valor muy próximos a cero).

                                                           

Es en ante esta situación   cuando aparece la idea de crear  “bancos malos”, también denominados: “Fondos para la reestructuración de los activos financieros”. Se trata de crear una  entidad financiera que ayude a limpiar los activos tóxicos (activos inmobiliarios problemáticos y sin prácticamente valor) saneando así los balances de los bancos.
Se trataría  de crear un banco malo estatal para adquirir los activos tóxicos y limpiando los balances bancarios dar movilidad a la economía.
Pero esta operación no es ni mucho menos barata, de hecho según los cálculos realizados por expertos, para adquirir esos activos tóxicos el Estado habría de desembolsar aproximadamente 100000 millones de euros, es decir el 10% del Producto Interior Bruto  (P.I.B.) español.

Ahora que conocemos, aunque sea de un modo superficial, que es lo que  significa  “banco malo” , nos vamos a acercar a una serie de  cuestiones que se derivan de modo lógico e inmediato de la realidad a la que acabamos de referirnos.

La primera derivada  ya la referimos como conclusión antes de iniciar la explicación dada: Se nacionalizan las pérdidas mientras se privatizan las ganancias.
Es decir la banca, que no es si no un negocio privado en manos de un capital especulativo,  ha llegado a una problemática tan fuerte  que ha arrastrado a la economía nacional en su conjunto. Esta problemática en la que se encuentra es resultado exclusivo de una  política económica movida por el afán de lograr unos beneficios que tan sólo revertirían en los dueños capitalistas de los bancos y en los accionistas de estos.

                                                                 
Pero dado que explotó la burbuja inmobiliaria  de la que pretendían servirse, su negocio se perdió, y ahora el Estado ha de salir en su rescate.
Pero  ocurre que es precisamente en este momento  cuando la banca privada se acuerda del Estado, bueno del dinero que todos nosotros les aportamos por medio de los impuestos. De este modo las pérdidas de  un negocio privado que tan sólo se sirvió de los ciudadanos para explotarles por medio de los intereses , llegando incluso a desahuciar  a cientos de miles de familias arruinadas, recurre al dinero que estos que ha desahuciado para  "sanear" sus pérdidas.




                                                                

                                                             
Será el dinero procedente de los impuestos  de esas familias tan inhumanamente  tratadas las que sirvan para “rescatar” a las mismas entidades financieras que las echaron de sus hogares. ¿¿Cabe mayor injusticia??.

Una consecuencia que resulta lógica es que la banca, o al menos el crédito bancario, ha de ser nacionalizado para que de esta forma  los intereses sean de utilidad para las necesidades del sujeto y no para el enriquecimiento de unos cuantos capitalistas que traten de un modo inhumano al trabajador.
                                                                
Y la última consecuencia lógica que se infiere  surge cuando  nos damos cuenta de que el poder de la banca es tal que determina la evolución económica de una nación  y que su poder llega a ser tal que marca de hecho las directrices de la política económica nacional. Lo que realmente significa esto es que  un grupo privado  impone sus intereses sobre los de el resto de ciudadanos al "gobernar"  al Estado que supuestamente ordena las prioridades  y funcionamientos privados.
Es así que se hace imprescindible la creación de una banca pública.

sábado, 17 de diciembre de 2011

Es precisa una Revolución

No se puede pretender que alguien  ponga sus ojos y corazón en la Patria ni que se preocupe por cuestiones como el peligro que atenaza su unidad si previamente no tiene resueltas las cuestiones más perentorias referidas a su subsistencia  o si no dispone de aquello que le permita a él y  los suyos llevar una vida mínimamente digna.
En estos momentos el desempleo alcanza en España unas cotas  que resultan  absolutamente inaceptables,  y que para colmo de males después de  75 años nuevamente  el hambre  ha vuelto  a ser una triste realidad en nuestra nación.
Según la Encuesta de Población Activa  (E.P.A.) el 21,52% de la población está desempleada, es decir 4978300 compatriotas carecen de un puesto de  trabajo y del consiguiente sueldo.         
                                                               
Esa misma fuente nos informa de que en más de 1425000 hogares ninguno de sus miembros trabaja.
Y la falta de trabajo lleva aparejada, además de la carencia de ingresos, un sentimiento de  inutilidad que en muchos casos lleva a padecer una depresión severa.

Pero cuando hablamos de la pobreza es entones cuando realmente tomamos conciencia de  hasta que punto la sociedad en la que vivimos precisa de una verdadera revolución que rompa con el capitalismo, con los tejemanejes de los partidos y sindicatos subvencionados y que  acabe de una vez por todas con  la tiranía de la banca.
12000000 de españoles viven con menos de 500 euros al mes, es lo que se llama pobreza relativa, y otros dos millones con menos de 200 euros mensuales, lo que se denomina pobreza severa.
O sea, que  los ingresos de muchos de los que la E.P.A.  señala como empleados ni siquiera resultan suficientes para vivir por encima del nivel de la pobreza, aunque esta reciba la calificación de relativa.

                                                                       
Mientras tanto los parlamentarios tienen derecho a las pensiones máximas y vitalicias con tan sólo haber estado una legislatura en sus escaños. O mientras ,los directivos de bancos y grandes empresas  blindan sus  sueldos de por vida con unos ingresos elevadísimos. mientras estos vividores hacen esto la inmensa mayoría de la población poco a poco resbala por una pendiente que la lleva al desastre.
Nuestra nación no puede considerarse merecedora de respeto  si permitimos que a su sombra cristalice y  se desarrolle un sistema político-económico que  vive a costa de unas injusticias tan sangrantes como las que más arriba se han señalado. Resulta imperioso  llevar a cabo una revolución total puesto que la lucha contra el capitalismo es, como dijo Jose Antonio, ante todo  una alta tarea moral.


                                                                    
Desde hace ya mucho tiempo se conoce el camino para acabar con  esta injusticia, el camino pasa en lo externo por acabar con el capitalismo, con la partitocracia y en  poner el crédito bancario  al servicio de los ciudadanos y no en manos de unos pocos que comercien con él para después estrujar al pueblo y obtener de este modo beneficio sin trabajar.

                                                                   

Pero la revolución a la que aquí  hacemos referencia no se para exclusivamente en lo externo, en lo económico o en lo laboral.   Esta revolución para serlo verdaderamente ha de serla completa, es decir del ser humano en su totalidad, y nunca podrá serlo si hacemos como el marxismo  y pasamos  por alto esa parte espiritual  del ser humano que abarca tanto  la realidad religiosa  como  la cuestión nacional.

Ambas cuestiones han de ir a la par en el desarrollo de este cambio revolucionario pues de otro modo iría cojeando, faltaría una parte de la realidad humana. 
Y si algo  busca esta revolución es la unidad, unidad que  integre  a la persona en su totalidad, en lo social y en lo económico y del mismo modo integre a los pueblos entre sí dentro de una misma nación al servicio de un  destino común.
Y es que esta revolución debe buscar la unidad entre las gentes quitando del medio todo tipo de  enfrentamiento partidario, de separación en base a la clase social o a la  posición económica.  Y acabando con las disputas aldeanas   de unos territorios contra otros.
Por encima de todo ello se encuentra España que en esa unidad encuentra su identidad.


Ahora bien, para que el pueblo español en su totalidad  se una en pos de una tarea esta ha de ser ilusionante, y solamente podrá ilusionar desde la base de haber logrado una Justicia Social, pues sin que los hombres y mujeres  disfruten de dignidad en lo laboral y en lo económico  no habrá  ilusión posible.

Pero esa unidad que se persigue resultará así mismo imposible de alcanzar desde planteamientos disgregadores que no hacen si no enfrentar a personas y grupos, como ocurre en el caso de  los partidos políticos, los sindicatos de clases o desde un sistema autonómico que mueve a un separatismo que enfrenta a unos españoles con otros.
España ha de ser vista como una comunidad humana dotada de un territorio diverso , pero que por encima de ellas existe una metafísica, una historia común puesta al servicio de un destino.
En lo económico España ha de ser vista como una gigantesca empresa en la que todos hemos de colaborar, y lograr que frente a todo interés  de parte o clase brille una Justicia Social que asegure la dignidad de todos y cada uno de los trabajadores. Es así que bajo ninguna circunstancia podrán unos vivir a costa del sudor de los otros. Para que esto no sea posible es preciso que el crédito bancario sea nacionalizado al igual que se lleve a cabo una profunda Reforma Agraria.








                                                                    

viernes, 16 de diciembre de 2011

Los pescadores y la Unión Europea.

Nuevamente España es la victima  de la política que desarrolla la Unión Europea con el reino de Marruecos, pero  la culpa es en gran parte nuestra al haber cedido nuestra soberanía también en temas  como este que afectan de un modo tan directo a muchos de nuestros compatriotas, permitiendo de este modo que  sus intereses se hayan convertido otra vez en moneda de cambio.

                                                                  
El resultado de este despropósito es que  alrededor de un centenar de pesqueros españoles, especialmente andaluces y canarios, se verán obligados a amarrar con lo que esto lleva aparejado de que pierdan su fuente de ingresos muchas familias.  Igual les ocurrirá a todos los trabajadores de las industrias y negocios que dependen de esta actividad pesquera (vendedores, transportistas, trabajadores de fábricas de enlatado y un largo etcétera).
La Unión Europea, tan preocupada como siempre por los intereses españoles,  ni siquiera se ha molestado en dedicar una partida de los presupuestos comunitarios para tratar de paliar la problemática humana que los resultados de su negociación ha creado.

De la circunstancia a la que estoy haciendo referencia cabe deducir algunas cuestiones:

-El reino alauita , nuestro vecino del sur, de amigo tiene bastante poco, más bien todo lo contrario.
-El monarca sátrapa que reina en Marruecos de modo despótico sigue recibiendo del Borbón  Juan Carlos, al que me niego a calificar, el tratamiento de primo, amigo, etc. Sin querer darse cuenta de que  ese al que tanto ensalza es un enemigo activo de la España a la que se supone que representa y a la que ha jurado defender.
                                                             
                                                                     
-Las aguas en las cuales desarrollan su actividad nuestros  compatriotas no forman parte del reino marroquí, si no que tanto por historia como por  derecho internacional, reconocido por  el Tribunal Internacional de Justicia.
El Sahara es considerado jurídico a nivel intencional como un territorio autónomo ocupado militarmente.
España en ningún momento cedió la soberanía ni la condición de potencia administradora ni a Marruecos ni a Argelia, de lo que se deduce que nuestro país continúa siendo al menos la potencia administradora.

                                                               
-Y por tanto,  que las negociaciones que realiza la Unión Europea con Marruecos (que ni tiene soberanía sobre las aguas donde se desarrolla la actividad pesquera, ni es administradora de ellas) es ilegal y poco menos que una afrenta a España, cuestión sobre la cual todos los gobiernos  desde que la Constitución del 78 entró en vigor han guardado y guardan un silencio cobarde y cómplice.
-La Unión Europea paga al reino de Marruecos 31 millones de euros por  119 licencias de pesca  en unos caladeros que no les pertenecen

Nadie tendrá duda alguna de que  la Unión Europea no defiende  nuestros intereses, y a pesar de ello nos deshacemos de nuestra soberanía económica y de la posibilidad de llevar a cabo negociaciones exteriores cuando lo consideremos oportuno.

Cada vez tengo más claro que  esas cesiones que se hicieron para poder entrar en la entonces CEE fueron un gravísimo error, la solución ahora sería en lo económico salir del euro y en lo político de la Unión Europea.

NO
                                                                    

jueves, 15 de diciembre de 2011

Primavera árabe ¿?

Nuevamente Europa equivoca su juicio al confundir los deseos con la realidad, dejando con ello de lado sus   intereses geoestratégicos para servir nuevamente, no sé si de modo voluntario o no,  a los de los Estados Unidos de Norteamérica.                                           
Me  estoy refiriendo concretamente a la actitud que la Unión Europea, los países que la conforman y sus opiniones públicas han adoptado con respecto a lo  que se ha dado en llamar “Primavera árabe”.               
                                                                    
Para empezar, ya el término que desde nuestro mundo se utiliza  para denominar  los hechos acaecidos hace unos meses, y que en algunos lugares aún continúan,  en la zona del norte de África y en Oriente Próximo  pone de manifiesto hasta que punto es  erróneo el juicio que se ha formado con respecto a estos sucesos.
Se ha pretendido ver en estos  acontecimientos, verdaderos levantamientos populares en algunos casos, una continuación de las manifestaciones de los “indignados”. E incluso  se las ha querido asimilar a lo que ocurrió en Francia en Mayo de 1968 o a  la insurrección popular  húngara de 1956 contra la ocupación soviética, primavera de Praga.
                                                                 
Pero la cosa no es tan sencilla como lo que desde el buenismo  dominante entre la clase política, periodística y entre el mismo pueblo europeo se pretende.
Se habla de las ansias de democracia de los pueblos, de aspiraciones de lograr libertad y de no sé cuantos más conceptos que son netamente occidentales y que nada tienen que ver con la cosmovisión presente en la mentalidad de esos pueblos, mentalidad profundamente musulmana, no hay que perder esto nunca de vista.
Las manifestaciones e insurrecciones habidas han buscado  la destitución de  autoridades y a través de ello acabar con regímenes, y han luchado por conseguir unas condiciones de vida más dignas, que no se equivoquen  nuestros dirigentes y los creadores de opinión pública.
Pero como digo al principio, desde el buenismo  se confunden deseos y realidad.
Occidente se obstina en que la democracia se instale en los países musulmanes, sin querer darse cuenta de que estos países carecen de cualquier tipo de organización  política distinta a la de los grupos islamistas  puesto que  para la cosmovisión que deriva del Corán religión, política y sociedad son una misma cosa.
                                                            

Es así que una vez que los  regímenes autocráticos o dictatoriales son sustituidos por aquellos que unas  elecciones libres elijan, se está dando paso  con práctica seguridad a un islamismo más o menos radicalizado (por regla general  más que menos). Y esto es así por diversas razones:

-Solamente las organizaciones  islamistas radicales como es le caso de los Hermanos Musulmanes u otras de su órbita religioso-política, cuentan con una organización y un apoyo que pueda ser tenido en cuenta.
-El subdesarrollo de estas sociedades y la carencia de unos sistemas sanitarios y de apoyo social mínimamente funcionales, por no decir directamente inexistentes, favorece  una dependencia física y afectiva de la población respecto de los grupos islamistas. Y esto es así  debido a que son las mezquitas, cada vez más radicalizadas, y los grupos islamistas los que a través del zakat o limosna legal los que  se encargan de afrontar esas necesidades socio-sanitarias de las  que el Estado, por lo general arruinado por los sátrapas que los gobiernan, no   se encarga.
-Los regímenes combatidos y en algunos casos derrocados suelen estar levantados sobre una  represión brutal, funcionan de modo corrupto, suelen ser moderados o prooccidentales, ya que por lo general viven del apoyo de Occidente y son meras marionetas de la política USA. Por lo tanto cualquier gobierno que salga de la voluntad expresada por el pueblo será por regla general anti-occidental y cercano al radicalismo islámico. Y como ocurre en Egipto los primeros afectados serán las comunidades cristianas, que pasarán de ser al menos toleradas a ser perseguidas hasta la muerte.
                                                                 

El apoyo desde Europa a esta  “primavera árabe”, que ni es primavera ni es árabe no es entendible más que desde   el buenismo , desde el desconocimiento y desde el sometimiento a la política de los EEUU y  a su interés geoestratégidos de hacerse con el control   de toda la zona árabe (a veces una presencia islamista rad¡cal  favorece una intervención ) aún a costa de que la inseguridad domine la realidad europea.

                                                                 

miércoles, 14 de diciembre de 2011

La necesidad de un rearme moral

 De sobra es conocido por todos  que Occidente está siendo agredido por aquellos mismos que en su momento atacaron a la Cristiandad. Existe una continuidad, que dura  más de un milenio, en ese intento de hacerse con Occidente para implantar en esta tierra la fe del Islam aunque para ello deban imponer a sangre y fuego su particular forma de entender el comportamiento individual y la manera de organizar  la sociedad.                                            
                                                                                            
Ahora bien, hasta ahí llegan las similitudes ya que a diferencia de lo que acontece en la actualidad,  la Cristiandad plantó entonces  cara a la agresión de que era objeto. Para enfrentar ese embate llevó a cabo una serie de  cruzadas que movilizaron a la práctica totalidad de la sociedad, aunque por supuesto tan solo algunos tomasen parte en alguna de ellas  de forma  física.
Detrás de esa actitud de desidia que desgraciadamente muestra la sociedad actual subyace algo que no es sino la ausencia de un sustrato moral, de una cosmovisión  basada en la afirmación de verdades que marquen tanto a los individuos en sus conciencias como  que determinen un orden para las sociedades y las legislaciones que las rigen. Ocurre que la actual sociedad occidental no presenta nada de esto. Es más, reniega de la existencia misma de la verdad para desde un nihilismo práctico basarse exclusivamente en lo material y en la defensa de antivalores como son la democracia y el liberalismo en lo político y el capitalismo consumista en lo  social.
                                                                                                    
En la actualidad no podemos si no reconocer que la sociedad occidental tiene poco que ofrecer en este sentido. Y que fuera de lo económico, de la mentalidad consumista y de la opulencia material, que se nos quiere presentar como un logro absoluto, nada puede oponer a la afirmación, espiritualmente errónea puesto que no a Jesucristo ni su mensaje, que muestra la civilización musulmana. El mensaje que traslada el Islam, aun siendo falso como lo es, aporta al hombre, contrariamente a lo que hace la actual corriente hedoista de Occidente, una visión de afirmaciones respecto a la existencia de verdades absolutas independientes de la voluntad humana. En el fondo está saciando la necesidad profunda del ser humano al plantear que existe algo que el alma humana ansía y que  va más allá de la mera materialidad .
Ha de quedar claro que lo que se quiere hacer es poner de manifiesto que una vez que Occidente ha renegado del Cristianismo y al no haber llenado el vacío que surge tras esa apostasía con afirmación alguna, sino que por el contrario ha pasado a defender la negación desde planteamientos políticos como el liberalismo y la democracia que niegan directamente la posibilidad de la existencia de la verdad desde el momento en  que la están convirtiendo en un elemento dependiente de la cambiante y falible voluntad humana.                        
Una  vez que el liberalismo, y finalmente el nihilismo, han imperado en todos los campos de la sociedad occidental, Occidente ha perdido una cosa fundamental que es la razón que la mueva a defenderse y a combatir la agresión de que es objeto, puesto que al no haber nada objetivo que defender no  hay motivo que mueva a la acción
Estando así las circunstancias  resulta difícil, por no decir imposible, que un individuo, y menos aún una colectividad humana se pueda movilizar en defensa de la vaciedad que tan solo cuenta con  la prosperidad económica como una realidad que pueda considerarse  hecho diferencial
Sin profundizar en las cuestiones fundamentales, o sea las de tipo espiritual, Occidente  precisa de un andamiaje, de un armazón espiritual a partir del cual se desarrolle una cosmovisión  y una forma de vida que sea  asumida como propia,  que se considere digna de ser defendida si es atacada- Pero esto nunca ocurrirá con planteamientos ideológicos meramente materialistas  y nihilistas como los que actualmente gobiernan las mentalidades occidentales.
                                                                                      
                                                                                      

Llegado este punto  aparece el  momento de tratar el tema más delicado, tema que hace referencia a la manera en que se ha de implantar en las sociedades occidentales un pensamiento y ante todo una espiritualidad cristiana. En primer lugar, y antes de nada ha de quedar muy claro que no puede tratarse de una mera imposición legal sino que ha de ser de un  paulatino empaparse  de los miembros de la sociedad del pensamiento y de la espiritualidad de Cristo.
Al igual que a la necesidad de acabar con el intento del islamismo radical de infiltrarse en nuestro suelo a través de la enseñanza, así mismo será a través de la enseñanza y la educación como se logrará reimplantar aquellos planteamientos morales que configuraron la Cristiandad y que permitieron  poner en pié las cruzadas que la salvaron  de la agresión de la media luna. Llevando a las nuevas generaciones un conocimiento cabal de nuestra historia para que puedan rehacerse  los países que conforman el actual Occidente, estos han de recuperar por todos los medios una concepción moral, y para alcanzarla se debe extirpar esa mentalidad de que el liberalismo es el camino a seguir, se ha de presentar la existencia  de una visión distinta, visión en la cual el hombre no es  concebido como bueno por naturaleza  sino que sea visto como  una criatura caída con tendencia natural al mal que tan solo a través de la gracia puede  superar tal inclinación. Tan solo así, y reconociendo que existen verdades objetivas, el ser humano puede llegar a comprender la realidad de la historia y deducir que el liberalismo y la democracia liberal no tienen base alguna. De este modo la sociedad occidental tendrá verdades en las que basarse y por las cuales luchar. 
                                                                                                

martes, 13 de diciembre de 2011

Las cuentas del Gran Capitán.

A finales de 1505  Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán, fue requerido por  el rey Fernando el Católico para que diese cuenta de sus gastos durante la campaña que había llevado a cabo en Nápoles. 
                                                                              
Ciertamente el Gran Capitán trasladó al monarca un “detallado”  inventario  en el que refería en que se había  invetido  ese dinero desglosando tales gastos.
Ahora bien, la realidad es que la relación presentada no pasaba de ser  una forma de ridiculizar la orden regia. De  hecho incluía en ese catálogo de gastos: picos, azadas, el heroísmo de sus soldados así como las victorias que había logrado.
Desde aquel momento, referirse a las cuentas del Gran Capitán  es mofarse  de  quién pide cuentas  pormenorizadas de un gasto al que supuestamente tiene derecho.

Muchos se preguntarán, ¿a cuento de qué viene recordar  este episodio histórico que para más inri  es de  todos conocido?.

La respuesta es muy sencilla, se dan una serie de similitudes entre lo que  aconteció  entre el Gran Capitán y el Monarca y lo que ahora acontece entre  el actual Monarca y  el pueblo español, y digo pueblo español que no  sus vasallos.
                                                                                
El pueblo español ha pedido por activa y por pasiva durante muchos años que el Monarca de cuenta pormenorizada de cómo  se gasta la descomunal cantidad de dinero ( 8,4 millones de euros anuales ni más ni menos) que el parlamento  deriva de los presupuestos generales del Estado  al rey para que este disponga de ella sin que deba dar cuenta alguna  de su utilización.
                                                                                     
Ahora no es nadie en concreto quién le solicita cuentas sobre los gastos referidos, pero debido a la problemática surgida a causa del comportamiento, no especialmente ejemplar,   de un miembro  de la familia del rey y a causa del desprestigio cada vez mayor de la monarquía, el monarca ha optado por hacer pública y  de manera pormenorizada cuales son los gastos  que el rey realiza con la  ingente cantidad de dinero de que el parlamento le otorga  anualmente.

Pero ¿Llegarán hasta aquí todas las similitudes entre el caso de las cuentas del Gran Capitán o se  extenderán a aspectos tales como que las desglosadas cuentas incluyan  cuestiones extravagantes, por no utilizar otro adjetivo que todos tenemos en mente?
A esto hay que añadir  que el significado que se otorga a la expresión de las cuentas del Gran Capitán lleva aparejado  que el individuo al que se solicitan  explicaciones  considera que tiene derecho a usar de  esos fondos y que no debe dar cuenta alguna de su utilización. ¿ocurre lo mismo ahora y por ello la desglosada enumeración de gastos podrá ser tenida por totalmente cierta?.


                                                                                     
Pero no hemos de perder de vista que  las medidas que la Casa del Rey está tomando, como son estás de aportar las antes citadas cuentas o la de apartar momentáneamente de los actos oficiales al duque de Palma, no son si no meros "cortafuegos" con los que se pretende  evitar que el problema surgido con las actividades "no ejemplares" del citado duque alcancen a la familia real y debiliten aún más el prestigio de la monarquía.
Considérese como la prensa y  los políticos cortesanos, es decir todos ellos, no plantean públicamente cuestiones tan lógicas como las siguientes:
-Que el monarca debía conocer las actividades de Urdangarín, pues dispone de medios de investigación como son el control de la Casa real e incluso cuenta con la información   del CNI .
-Que la Infanta era partícipe, de un modo u otro, de las actividades de su marido, en un principio los medios de comunicación señalaron que formaba parte de la directiva de la empresa Noos. Y en todo caso  es muy extraño que no sospechase  de las adquisiciones inmobiliarias tan  suntuosas y del  altísimo tren de vida que llevaban.


                                                                             
                                                Palacete y piso propiedad de los duques de Palma. hasta que se fueron a residir a Washington.


                                                                            


                                                                                           


                       

domingo, 11 de diciembre de 2011

Joaquín Sabina Melancolía




Jeremy Castle Take my Ring off Your Finger




                                                                               

Cristina Rosenvinge Señorita

 Actuación de Cristina Rosenvinge, canta la canción titulada Señorita.
                                                                                   

                                                                               

La prueba del algodón.

La enseña nacional es mucho más que un mero trozo de tela  o tan solo unos colores. De  hecho es la plasmación externa, el signo que  representa  la Patria, una representación de  la metafísica de la nación.
De la manera en que se la trate o se permita que lo hagan otros se puede deducir sin  atisbo de duda cual es la verdadera postura interna que una persona o grupo de ellas tiene con respecto a España,  y eso aunque sus discursos públicos  puedan decir lo contrario.
                                                                            

Para aquellos  que consideran  la bandera como  un mero trapo de lo que deducen por lo tanto que no hay que concederle una “excesiva” importancia  baste con un ejemplo para demostrar lo contrario. El ejemplo quizá esté en exceso manido pero no por ello menos clarificador es le siguiente: Al igual que para este tipo de personas la enseña nacional no pasa de ser un pedazo de tela lo mismo cabría decir de un rectángulo de  papel fotográfico. Pero acontece que si ese papel fotográfico lleva impresa la imagen de la madre muerta el papel toma una dimensión distinta puesto que tiene un significado bien claro del que no cabe duda alguna. Pues con ese “pedazo de tela” como algunos irreverentemente  lo llaman, ocurre un tanto de lo mismo. No podrá ser atacado ni menospreciado so pena de sufrir la acción de los hijos de la Patria que representa.
Con todo lo dicho anteriormente quiero poner de manifiesto que  el respeto  hacia la bandera y la defensa  de ella es una obligación  que todo español ha de tener y más aún la autoridad.
                                                                                

Y lo es más si cabe cuando la ley establece la obligatoriedad de la presencia preeminente de  ella en los edificios públicos, ya sean estos de las Administraciones central, autonómica o local. Es lo que se ha dado en llamar la Ley de banderas.
                                                                       Ayuntamiento de Lizarza   
                                                                         

El gobierno socialista por tanto ha dado buena prueba de  su desprecio a la enseña nacional, por mucho que en el centro de Madrid hondee  una bandera de gigantescas dimensiones o por mucho que al comienzo del desfile militar del día de la Hispanidad  un paracaidista  aterrice  con ella frente a la presidencia de tal parada.                                                 
Lo que realmente define su actuación no ha sido ello cuanto el fragrante incumplimiento  de su deber al permitir que en numerosos ayuntamientos   y parlamentos autónomos, sobre todo ocurre en Vascongadas y en Cataluña, la enseña nacional  no hondee en sus balcones o se encuentre en lugar preeminente  de  sus hemiciclos o salas de juntas..

Durante  el  mandato de otros gobiernos, no socialistas,  que precisaron del apoyo parlamentario de nacionalistas para asegurar mayorías parlamentarias, e incluso  cuando no precisaban de ellos por contar con mayoría absoluta, tampoco obligaron  a que la bandera nacional hondease en aquellos lugares  preeminentes que la ley establece.

Ahora que  un nuevo gobierno, el que presidirá el Sr. Rajoy, está a punto de afrontar las labores de gobierno, y lo hará con una amplia mayoría absoluta, será el momento de comprobar si  hace cumplir  la ley de banderas para que en Vascongadas y en Cataluña la bandera  nacional presida la vida política y social y demuestre de esta forma que  estas dos regiones continúan siendo España de modo real y no sólo  unos territorios  que los mapas y la Constitución la sitúan como parte integrante.

Sr. Rajoy, este aspecto se constituye en una especie de “prueba del algodón” que para muchos españoles pondrá de manifiesto hasta donde  sus palabras son patriotismo o se quedan en mero patrioterismo.
                   
                                     Bandera nacional con "problema técnico" que impide que hondee. 
                                                                               San  Sebastián